6.9.11

Un escalofrío acogedor de libertad me recorre el cuerpo. Simula que libera mi mente... Pero acabo enloqueciendo. Mi mente sigue presa. Como si solo pudiera retener un pensamiento imperecedero. Es tu presencia ausente... 
Alcanzo un susurro de esperanza. Una esperanza que me permite creer que puedo alcanzar mi anhelada sensación de poder alcanzarte de nuevo... Pero esta esperanza sufre de una enfermedad... mortal.